Curiosidades

Por qué todos los sismos son trepidatorios y oscilatorios al mismo tiempo

¿Cómo sentiste el último sismo, trepidatorio u oscilatorio? Te explicamos por qué todos los temblores tienen un poco de ambos movimientos y a qué se debe.

Las conversaciones casuales después de un sismo demuestran cuán acostumbrados estamos a este fenómeno.

En algunos sitios de alta sismicidad como la Ciudad de México, Chile o Japón, las personas no sólo están preparadas para el siguiente temblor y saben qué hacer al escuchar la alerta sísmica; quienes han crecido en zona sísmica también pueden identificar las sensaciones que el movimiento deja a su paso.

Esta experiencia en temblores ha creado una cultura popular que distingue entre la percepción de un sismo a partir de dos movimientos básicos:

Decimos que un temblor fue oscilatorio cuando el movimiento se percibe horizontalmente, de un lado a otro, como si se tratara del vaivén de un barco o la forma en que se mece un vagón de metro.

Y llamamos trepidatorio al movimiento vertical, que provoca pequeños saltos de una forma similar a cuando un auto avanza sobre un camino empedrado.

Y a pesar de que estas resultan útiles para recordar las experiencias personales durante un terremoto, lo cierto es que los movimientos de la tierra durante un sismo son complejos y no se pueden dividir en oscilatorios y trepidatorios, sino que se clasifican científicamente en ondas sísmicas.

¿Cuáles son las ondas sísmicas que se producen durante un temblor?

Los sismos tienen distintos tipos de onda que se clasifican según donde se producen y propagan: las internas y las superficiales.

Las ondas básicas internas de cualquier sismo son las ondas P (primarias) y S (secundarias).

Las ondas P son longitudinales y dilatan y comprimen el suelo como si se tratara de un acordeón en la dirección que viajan. Se trata de las ondas sísmicas más rápidas y son las primeras que llegan al iniciar un sismo.

GIF: L. Braile, Purdue University© Proporcionado por Muy Interesante GIF: L. Braile, Purdue University

Las ondas S son transversales, lo que significa que desplazan el suelo perpendicularmente en la dirección que viajan, produciendo un movimiento similar al que ocurre debajo de las olas del mar en el fondo marino.

GIF: L. Braile, Purdue University© Proporcionado por Muy Interesante GIF: L. Braile, Purdue University

No obstante, además de estas ondas internas, los sismos provocan ondas superficiales con mayor potencial de provocar daños en estructuras:

Las ondas superficiales principales son las ondas de Rayleigh, que provocan movimientos elípticos retrógrados en la dirección que viajan (y se asocian con una percepción trepidatoria):

GIF: L. Braile, Purdue University© Proporcionado por Muy Interesante GIF: L. Braile, Purdue University

Mientras que las ondas superficiales Love producen vibraciones en forma de S más parecidas a un movimiento oscilatorio:

GIF: L. Braile, Purdue University© Proporcionado por Muy Interesante GIF: L. Braile, Purdue University

Entonces, ¿qué hay del movimiento trepidatorio y oscilatorio?

Definir a un sismo como trepidatorio u oscilatorio es una forma subjetiva de identificar cómo se percibió un sismo y varía de persona a persona según la localidad, la distancia al epicentro e incluso la altura y el tipo de construcción donde alguien se encontraba durante un terremoto:

Puede que alguien en un edificio de la Ciudad de México perciba un sismo completamente oscilatorio y será una interpretación válida, mientras que otra persona en la misma colonia, pero a nivel de calle explique que los movimientos que sintió fueron trepidatorios y será igualmente aceptable.

El Servicio Sismológico Nacional de la UNAM (SSN) lo explica de la siguiente forma:

“Un sismo contiene ambos tipos de movimiento en todo momento. Las ondas sísmicas se propagan en todas direcciones, provocando el movimiento del suelo tanto en forma horizontal como vertical”.

Además, el SSN explica que las ondas verticales son más perceptibles mientras más cerca se esté del epicentro y las horizontales a mayor distancia:

 “En los lugares cercanos al epicentro, la componente vertical del movimiento es mayor que las horizontales y se dice que el movimiento es trepidatorio. Sin embargo, al ir viajando, las componentes de las ondas sísmicas se atenúan y al llegar a un suelo blando, como el de la Ciudad de México, las componentes horizontales se amplifican y se dice que el movimiento es oscilatorio”.

 

Alejandro I. López / Muy Interesante

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