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Massiel Peláez: la mujer detrás de SHE COUTURE


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La mercadóloga especializada en moda e imagen creó hace más de siete años una marca dirigida a mujeres que buscan expresar su personalidad vía el vestir

Massiel Peláez es una mujer acostumbrada a desarrollar proyectos y convertir ideas en realidades. Mercadóloga de profesión y especializada en moda e imagen, es la creadora de SHE COUTURE, una marca de moda femenina que comenzó hace más de siete años en la sala de su casa y que actualmente opera desde Piantini, en Santo Domingo, mientras amplía su presencia a través de plataformas digitales.

Hablar de moda le resulta natural. Es un tema que le apasiona y no hace el menor esfuerzo por disimularlo. Cuando describe la filosofía detrás de su marca, las explicaciones llegan una tras otra, acompañadas de historias, reflexiones y recuerdos de una etapa de su vida que terminó marcando el rumbo de su carrera empresarial.

“SHE COUTURE no nació como un negocio, sino como una necesidad del alma”, le dice al periódico elCaribe al explicar cómo surgió una iniciativa que hoy forma parte importante de su vida profesional. La historia comenzó mientras acompañaba a su esposo en el desarrollo de su propia carrera. Durante esa etapa viajaba con frecuencia, compartía sus proyectos y se sentía agradecida por la vida que llevaba. Sin embargo, había algo que le inquietaba. Sentía que necesitaba construir un proyecto propio.

“Había una versión de mí que quería crecer, desarrollarse, crear y expresarse”, rememora.

Fue entonces cuando decidió acercarse a una de sus grandes pasiones: la moda. Lo que comenzó como una prueba terminó convirtiéndose en una señal. Compró algunas piezas con la intención de venderlas, pero ocurrió algo que todavía recuerda entre risas. “La primera vez que compré piezas para vender, no pude desprenderme de ninguna”, cuenta.

Aquella experiencia le permitió comprender que no quería limitarse a comercializar ropa. Su interés estaba en otro lugar. Quería construir una propuesta que conectara emocionalmente con las mujeres que utilizaran las piezas.

Con el paso del tiempo fue desarrollando contactos, ampliando conocimientos y definiendo una visión más clara de lo que buscaba crear. Así comenzó a tomar forma SHE COUTURE.

Su formación académica jugó un papel importante en ese proceso. La combinación entre mercadeo, moda e imagen le permitió entender no solo las dinámicas del mercado, sino también la relación que muchas mujeres mantienen con la forma en que se presentan ante el mundo. “Más allá de cualquier estudio, ser mujer ha sido mi mayor escuela”, sostiene. Los primeros pasos del negocio fueron modestos. Durante mucho tiempo la sala de su vivienda funcionó como centro de operaciones. Allí recibía clientas, mostraba mercancías y desarrollaba una actividad que poco a poco fue ganando espacio.

Ese modelo también le permitió equilibrar varias responsabilidades al mismo tiempo. Era esposa, madre y emprendedora. Mientras atendía una faceta de su vida, procuraba no descuidar las demás.

Expansión, siempre por más

Con el crecimiento llegaron nuevas decisiones. Después de operar durante un tiempo desde su hogar, abrió un local físico. Más adelante se trasladó a un espacio más amplio en Piantini, una zona donde actualmente funciona la tienda.

Hoy SHE COUTURE combina la atención presencial con la digital. Instagram se ha convertido en una de sus principales herramientas de contacto con las clientas, mientras que WhatsApp le permite ofrecer una comunicación más personalizada.

La expansión digital también ha permitido que la marca llegue a mujeres fuera del país, algo que forma parte de una estrategia de crecimiento que continúa desarrollándose.

Cuando se le pregunta quiénes forman parte de su público objetivo, Massiel evita hablar de edades específicas o segmentos tradicionales de mercado. Prefiere describir a las mujeres que busca impactar.
“SHE COUTURE está dirigida a la mujer real”, afirma. Habla de madres, profesionales, esposas y emprendedoras. Mujeres que asumen distintos roles a lo largo de sus vidas y que, al mismo tiempo, buscan mantener una identidad propia.

A su juicio, la forma de vestir constituye una herramienta de expresión personal. Por eso insiste en que una prenda puede comunicar mucho más de lo que suele pensarse. “Verse bien no es superficialidad; es lenguaje, energía y presencia”, asegura.

Esa visión también influye en la selección de las piezas que llegan a la tienda. Massiel explica que no le interesa seguir tendencias únicamente porque estén de moda. Prefiere escoger prendas que transmitan personalidad y autenticidad.

“Siempre me han atraído las piezas diferentes, las que muchos llaman raras, pero que realmente tienen alma”, comenta.

Mientras habla del tema resulta evidente que se trata de uno de los aspectos que más disfruta de su trabajo. Describe la ropa como una herramienta capaz de influir en el estado de ánimo y en la confianza de una persona.

Representación de lo femenino

El nombre de la marca resume gran parte de esa filosofía. SHE, explica, representa a cada mujer que utiliza sus diseños y que se encuentra inmersa en un proceso de crecimiento personal.
Cuando habla del futuro, Massiel asegura que su principal objetivo no consiste únicamente en seguir ampliando la empresa. Aspira a construir un mensaje que permanezca más allá de las ventas y de las temporadas de moda.

“Quiero que cuando una mujer piense en SHE COUTURE recuerde cómo se sintió cuando usó una de nuestras piezas”, dice Massiel, en un diálogo que según avanza es más interesante.

Fuente El Caribe

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