¿Es cierto que la falta de sueño aumenta el riesgo de padecer diabetes mellitus?

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RESUMEN
P: ¿Es cierto que la falta de sueño aumenta el riesgo de padecer diabetes mellitus?
R: Sí, especialmente cuando dormir poco, dormir mal o hacerlo con horarios irregulares se convierte en un hábito. La evidencia científica relaciona los trastornos del sueño con riesgo de diabetes tipo 2. No significa que una noche sin dormir provoque diabetes, sino que la alteración del sueño puede afectar el metabolismo de la glucosa. Las guías de la Asociación Americana de Diabetes señalan una relación en forma de U: el riesgo más bajo suele observarse alrededor de siete horas de sueño, mientras que dormir menos de seis o más de nueve horas se asocia con hasta 50 % más riesgo de diabetes tipo 2 (Diabetes Care, 2026). ¿Pero qué sucede dentro del organismo? La falta de sueño puede elevar el cortisol, hormona del estrés que favorece la producción hepática de glucosa y la resistencia a la insulina. También altera la regulación del apetito. Aunque se ha propuesto que aumenta la grelina (hormona del hambre) y disminuye la leptina (hormona de la saciedad), un metaanálisis de ensayos clínicos no encontró evidencia sólida que respalden los cambios hormonales, pero sí hubo más hambre, mayor consumo calórico y menor sensibilidad a la insulina (Zhu y col., Sleep Medicine Reviews, 2019). Además, la restricción del sueño puede aumentar la actividad del sistema nervioso simpático, elevar catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y alterar el ritmo circadiano. Estudios experimentales han observado aumentos de cortisol y catecolaminas junto con menor sensibilidad a la insulina (Buxton y col., Diabetes, 2012). La supresión del sueño profundo puede perjudicar la sensibilidad insulínica (Ogilvie et al., Sleep Medicine Reviews, 2022). Y no solo importa cuánto dormimos: también importa la regularidad. En 73,630 adultos del UK Biobank, el sueño irregular se asoció con mayor incidencia de diabetes tipo 2 (Chaput y col., Diabetes Care, 2024). Dormir bien no es tiempo perdido. Para la mayoría de los adultos, procurar siete a nueve horas de sueño regular puede ser una inversión en salud.
Fuente: Hoy Digital






