Alejandro Fernández W. no continuará al frente de la Superintendencia de Bancos
El analista financiero asumió el cargo en agosto de 2020 y permaneció al frente de la institución desde entonces.

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RESUMEN
El analista financiero Alejandro Fernández W. informó este viernes su renuncia al cargo de superintendente de Bancos, posición que ocupaba desde el año 2020.
«Después de rendir cuentas, me tocó despedirme de #TeamSB. Cierro este capítulo con un alto sentido de honor y de haber cumplido una misión”, escribió el funcionario a través de una publicación en su perfil de Linkedin.
Según explicó Fernández W., permanecerá al frente de la institución hasta el próximo 16 de agosto. Indicó que su decisión responde a motivos personales y familiares, y que la comunicó al presidente Luis Abinader el pasado 14 de abril, durante una reunión que sostuvieron.
“¿Por qué despedirme ahora? La respuesta tiene varias capas. La primera es familiar y se la expliqué expresamente al Presidente cuando me reuní con él hace unos meses. Tengo dos hijas pequeñas que me necesitan presente en una etapa de sus vidas que no se repite. Seis años son muchos años en la vida de una niña. Esa razón sola sería suficiente, pero no es la única”, explicó.
Como segundo motivo, el superintendente de Bancos señaló que se trata de “una convicción personal sobre mi propio servicio”. Explicó que, desde el primer día, le prometió a su familia y a sí mismo que esta sería una misión de tiempo definido.
“Y lo dije en voz alta, aquí, en el discurso inaugural de agosto de 2020: asumía esta responsabilidad por dos años. La confianza del Presidente convirtió esos dos años en seis. Seis años constituyen la tercera gestión más larga en la historia de esta querida superintendencia nuestra. Para mí, esa cifra no es un trofeo. Es la señal de que mi tarea está cumplida. Cada servidor discierne su propio tiempo, y cada institución tiene el suyo. Este es el mío”, pronunció.

Alejandro Fernández W.
En tanto, la tercera razón, según sostuvo, “es la más difícil de articular, pero quizás la más importante”. Fernández W. citó a San Ignacio de Loyola, cuya fiesta se celebra hoy, y explicó el concepto de la indiferencia espiritual que, según dijo, enseñaba el fundador de la Compañía de Jesús.
“San Ignacio de Loyola, cuya fiesta celebraremos mañana (este viernes), enseñaba un principio que él llamaba la indiferencia espiritual. No indiferencia en el sentido de no importarle a uno las cosas. Indiferencia en el sentido de estar libre. Libre del apego a la honra o al deshonor, a la salud o a la enfermedad, a la vida larga o a la vida corta, al cargo o a la ausencia del cargo. Querer solamente aquello que sirva mejor al propósito de Dios”.
Asimismo, afirmó que reconoce el riesgo de que el tiempo al frente de una institución pueda generar una identificación excesiva con el cargo.
“Yo me conozco. Sé que seis años de un privilegio como este son suficientes para que yo mismo, con la mejor intención, empiece a confundir la institución con mi persona. Esa tentación no requiere de mala fe. Y yo prefiero no ponerme a prueba”.
Agregó que “los jesuitas me enseñaron que la sabiduría no está solamente en romper las cadenas: está en no darles tiempo a que se forjen”. En ese sentido, manifestó que quiere irse “mientras todavía está claro, para mí y para ustedes, que la institución no me necesita a mí y que yo no necesito a la institución”.
De igual forma, señaló que la decisión no fue tomada a la ligera, sino que fue consultada junto a su familia, con paz y convicción.
“La obra nunca está terminada. Me voy porque me corresponde a mí soltarla, y quiero soltarla como se entrega lo que uno ama: con las manos abiertas”, enfatizó.
Al dirigirse a su equipo de trabajo, Alejandro Fernández W. destacó el compromiso y la labor desempeñada durante los seis años que estuvo al frente de la institución, al señalar: “Durante seis años, hemos compartido algo que muy pocas personas en las casi ocho décadas de historia de esta casa han compartido entre sí. Hemos compartido una misión y hemos compartido un tiempo: una etapa específica, complicada y exigente que la historia entenderá algún día mejor de lo que nosotros la entendemos hoy. Una pandemia. Una economía global que se rompió y se rehízo de maneras que nadie había anticipado. Un sistema financiero que, al mismo tiempo, hubo que defender, modernizar y hacer más inclusivo. Y en cada momento de ese recorrido, este equipo estuvo presente. Día tras día. Con discreción, con profesionalismo, con integridad. Sin pedirle al país que lo notara”.
Fuente: Hoy.






