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“Es hora de declarar culpable al acusado”, dice la fiscal en el juicio por tráfico sexual de Sean “Diddy” Combs


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Sean “Diddy” Combs “cometió un delito tras otro” durante dos décadas, pero creía que su “fama, riqueza y poder” lo ponían por encima de la ley, dijo una fiscal al jurado el jueves mientras el juicio por tráfico sexual del magnate del hip-hop pasaba a los argumentos finales.

“Eso se acaba ya”, dijo la fiscal federal adjunto Christy Slavik. “Es hora de hacerlo rendir cuentas. Es hora de que se haga justicia. Es hora de declarar culpable al acusado”.

Combs, de 55 años, permaneció sentado cabizbajo mientras Slavik destacaba los testimonios y las pruebas del juicio de siete semanas que, según ella, demostraban tráfico sexual, conspiración para cometer crimen organizado y otros cargos. Vestido con suéter y pantalones caqui, a veces garabateaba notas para sus abogados y negaba con la cabeza mientras Slavik reproducía uno de sus mensajes de audio para el jurado.

“En las últimas semanas, han aprendido mucho sobre Sean Combs”, dijo Slavik, iniciando una presentación de casi cinco horas. “Es el líder de una organización criminal. No acepta un no por respuesta. Y ahora conocen muchos de los delitos que cometió con miembros de su organización”.

Entre las pruebas, argumentó Slavik, había evidencia de que Combs secuestró a un empleado, estuvo involucrado en incendiar el convertible del rapero Kid Cudi, sobornó a un guardia del hotel y llevó a cabo “crímenes brutales que están en el centro de este caso: tráfico sexual”.

Combs “obligó, amenazó y manipuló una y otra vez” a sus exnovias Cassie y Jane para que “tuvieran sexo con acompañantes para su propio entretenimiento”, dijo Slavik, desde su atril directamente frente a los jurados.

La fiscal dijo que Combs obligó o coaccionó a Cassie, cuyo verdadero nombre es Casandra Ventura, y a Jane, que testificó bajo un seudónimo, a participar en maratones sexuales de varios días de duración, conocidos como “freak-offs” o “noches de hotel”, con drogas, violencia o amenazando con daños económicos o la publicación de grabaciones de vídeo de algunos de los cientos de encuentros.

Fuente: N Digital

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