Nacionales

Nueva subida del petróleo y la amenaza global que representa

El incremento del crudo puede trasladarse a los precios de la gasolina y el diésel, aumentando los costos de transporte y afectando tanto a consumidores.


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Santo Domingo, RD.- El medio de la tensión geopolítica, que enfrenta especialmente a Estados Unidos e Irán, el precio del petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril. En esta tercera subida, como en las anteriores el mundo sufrirá las consecuencias, sobre todo los países que dependen del crudo para el suministro de energía y otros servicios básicos.

Este jueves, el crudo WTI subió un 8.2%, hasta colocarse en 103.90 dólares por barril.

El aumento obedece a la falta de un acuerdo consensuado entre los países en conflicto (Irán y Estados Unidos), entendimiento que permitiría reducir las tensiones en Medio Oriente. A esto se suma el avance de los rebeldes hutíes en Yemen, quienes tomaron un puerto considerado estratégico para las operaciones relacionadas con el suministro de combustible en la región.

La situación genera preocupación en los mercados debido al riesgo de nuevas interrupciones en las rutas de transporte y exportación de petróleo. Esto así porque Arabia Saudita es uno de los principales productores mundiales y cualquier dificultad para movilizar sus combustibles podría reducir la oferta disponible y mantener la presión sobre los precios internacionales.

Otro factor que impactando el mercado energético son los ataques de Ucrania contra refinerías rusas. Esto debido a que la reducción de la capacidad de procesamiento ha limitado la oferta de algunos derivados y contribuye a que el precio del diésel en Estados Unidos se acercara a los seis dólares.

Para América Latina, un petróleo más caro representa un desafío debido a que muchas economías de la región dependen de las importaciones de combustibles.

El incremento del crudo puede trasladarse rápidamente a los precios de la gasolina y el diésel, aumentando los costos de transporte y afectando tanto a consumidores como a empresas.

De igual forma, este impacto también toca a los alimentos, debido que el transporte de productos agrícolas, industriales y comerciales depende en gran medida de combustibles derivados del petróleo. Si las empresas enfrentan mayores costos para movilizar mercancías, parte de ese incremento puede terminar reflejándose en los precios que pagan los consumidores.

Crisis en Latinoamérica

Los países latinoamericanos que son importadores netos de petróleo serían los más expuestos a esta situación. Un aumento prolongado del crudo puede elevar sus facturas de importación, presionar las cuentas externas y obligar a los gobiernos a evaluar medidas para evitar que los combustibles aumenten de manera abrupta.

En el caso de República Dominicana, el comportamiento internacional del petróleo tiene una incidencia directa en los costos de los combustibles, debido a la dependencia del país de las importaciones de hidrocarburos.

En tal sentido, un escenario de precios elevados puede incrementar las presiones sobre el transporte, la generación eléctrica y diferentes actividades económicas.

Sin embargo, no todos los países latinoamericanos enfrentarían las mismas consecuencias. Los grandes productores de petróleo, como Brasil, México, Colombia, Venezuela y Ecuador, podrían beneficiarse parcialmente de mayores ingresos por sus exportaciones, aunque también deben enfrentar los efectos internos derivados del aumento de los combustibles y de otros costos asociados a la energía.

Impacto en la banca

Ante una permanencia de estos precios,  los bancos centrales de la región podrían enfrentar mayores dificultades para controlar la inflación.

El encarecimiento de la energía puede reducir el margen para bajar las tasas de interés y complicar la recuperación del consumo y la inversión.

Mientras tanto, el mundo se mantiene expectante a la evolución de los conflictos internacionales y la capacidad de los mercados para mantener el suministro ante lo que amenaza con convertirse en una nueva etapa de presión sobre la economía latinoamericana.

Fuente: CDN.

Artículos Relacionados